14 de noviembre de 2018

Prometen soluciones definitivas para que no ingrese más agua a la ciudad

Tras observar la situación de la ciudad desde el aire, el intendente Martín Gill brindó precisiones sobre las acciones que se vienen realizando desde el sábado por la noche, cuando la ciudad comenzó a recibir intensas lluvias que se extendieron hasta anoche.

Tanto en el recorrido aéreo como el encuentro con la prensa, estuvo acompañado por el secretario de Recursos Hídricos, Edgar Castelló, y por el titular de Riesgo Climático y Catástrofes, Claudio Vignetta; ambos del Gobierno provincial.

Gill se refirió en primera instancia a las acciones que se están llevando a cabo desde ayer por la tarde para desviar el caudal de agua que llegaba desde los campos y que afectó principalmente a La Calera y un sector del centro de la ciudad. “La canalización que estamos ejecutando con la Provincia es una obra de emergencia, pero representa una solución definitiva para un problema que es crónico”, aseguró.

 En ese sentido, indicó que si bien comenzó a realizarse ayer ante la contingencia, desde el inicio de las lluvias los técnicos del Ministerio de Agua, Ambiente y Servicios Públicos de la Provincia analizaron la situación para que la intervención resulte en una “defensa permanente para Villa María”.

 Se trata de un canal que va a utilizar una parte del camino de acceso a la laguna Las Conchas y el viejo derivador del tránsito pesado, y utilizando una vía de desagüe a la altura del predio de COTAC, con una extensión de 6 kilómetros.  “Esto nos permite descomprimir y hacer una circunvalación del acceso de agua por ese sector de la ciudad”, afirmó el intendente, quien estuvo en el lugar observando los trabajos que se realizan con maquinaria de gran porte.

 En un segundo frente de trabajo, el área que dirige Castelló avanzó para descomprimir el sector paralelo al ingreso a la ciudad por ruta 158. La zona debe ser liberada de agua, fundamentalmente porque en ese sector está ubicada de la subestación transformadora de EPEC, aunque el intendente subrayó que no hubo ninguna comunicación de riesgo por parte de la empresa de energía.

 El funcionario provincial precisó que allí se están realizando tareas de limpieza de cunetas “para poder darle salida a todo ese escurrimiento por el sector norte, que es la salida natural de toda esta intercuenca de zona rural que termina aportando aguas a este sector.

 

Mejoran las condiciones

 El permanente monitoreo de la situación que se lleva adelante junto a Bomberos Voluntarios y la Provincia permite evidenciar un importante mejoramiento del panorama, tanto en cuanto a las condiciones meteorológicas como en lo que hace a los anegamientos.

 “Tanto en La Calera como en ruta 158, el hecho de que se haya cortado el ingreso de agua nos va a permitir trabajar con bombas para terminar de escurrir”, informó Gill. Esta tarea ya se está llevando a cabo en simultáneo con la normalización de la situación en la laguna de retención de barrio Malvinas Argentinas, donde se colocaron bombas adicionales.

 En cuanto a la situación de las familias que ayer fueron evacuadas preventivamente, explicó que ante la mejora de la situación, han comenzado a regresar a sus hogares, donde incluso ya se ha vuelto a aprovisionar la energía al 90 por ciento de barrio La Calera. Se trata de los vecinos de cuatro manzanas del barrio, que fueron alojados desde ayer en los centros vecinales de Almirante Brown y Trinitarios.

 En La Calera ya se registró un importante escurrimiento de las aguas, que solo permanecen sobre algunas calles. De continuar las buenas condiciones, entre esta tarde y mañana podría retornar la normalidad, estimó.

 Gill estuvo cerca del mediodía en el barrio, donde todas las áreas del municipio, coordinadas desde Inclusión Social y Familia y de Descentralización Territorial,  continúan brindando asistencia a los vecinos. Haciendo base en el Centro de Promoción Familiar, se entregó el almuerzo a las familias y se brindó atención sanitaria. También se suma en la tarea el Comedor Caritas Felices, donde el intendente estuvo esta mañana.

 Además, se está llevando a cabo un relevamiento en las casas afectadas para determinar posibles necesidades estructurales. En cuanto a infraestructura, las cooperativas que trabajan a través del MuniCerca 4 están llevando adelante la limpieza de desagües y alcantarillas.

 

Obras de infraestructura

 Gill valoró las obras de infraestructura que se llevan adelante en la ciudad en materia de desagües pluviales, y remarcó que, una vez culminadas, “vendrán a aliviar esta problemática”. En tal sentido, se refirió a la gran obra en dos frentes que realiza el Gobierno de Córdoba, y a la que se ejecuta por calle Intendente Seydell, junto a la Provincia y la Nación, y que permitirá desagotar con mayor fluidez los barrios Carlos Pellegrini, Botta, Nicolás Avellaneda y Parque Norte.

 En cuanto a la primera, que se divide en dos, dará solución a los barrios La Calera, Roque Sáenz Peña, centro, Rivadavia y Lamadrid. La segunda, aliviará los barrios del sector norte.

Después de un sobrevuelo en helicóptero por la zona afectada, el intendente aseguró que la obra de emergencia que están realizando, será una obra definitiva.

 

Por su parte, el responsable de Recursos Hídricos de la Provincia, Edgar Castello, puntualizó que la tarea que se está haciendo, brindará solución definitiva al ingreso de agua de los campos en el sector de barrio La Calera.

 

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