16 de noviembre de 2014

Padre del menor que murió en el Complejo “Esperanza” dice que a su hijo lo mataron

Se trata de Carlos “El Pato” Solá quién habló con Radio Show y manifestó su malestar por lo sucedido con su hijo. Para el progenitor de Carlos Joel Solá, de 16 años de edad, quien murió en Córdoba luego de ser trasladado a un instituto de menores, se trata de un homicidio debido a los golpes que presentaba el cuerpo del menor.

General San Martín-20141114-00341La Justicia investiga la muerte de un adolescente de Villa María ocurrida durante la madrugada del jueves en un nosocomio de la ciudad de Córdoba, donde era asistido a raíz de una descompensación que sufrió horas después que la Policía lo trasladó de Villa María a la capital provincial.

Se trata de Carlos Joel Solá, de 16 años de edad, quien a la 1.45 del martes pasado fue aprehendido por efectivos policiales en la cuadra del 200 de avenida Hipólito Yrigoyen de Villa María, a escasa distancia del Casino, ante la presunta autoría de “tentativa de hurto”.

Una vez detenido,  el chico fue trasladado a la sede de la Departamental San Martín, donde quedó alojado a disposición de la Justicia competente.

Precisamente, fue en la sede policial donde, según refirieron fuentes de la fuerza, el menor “se autolesionó” ingiriendo una tapa de plástico de una gaseosa, lo que motivó que se lo trasladara al Hospital Regional Pasteur.

Ante tal circunstancia, la magistrada ordenó que Solá fuera trasladado al Complejo Esperanza situado en Campo Bouwer, en la ciudad de Córdoba, un complejo que comprende institutos que se dedican a la reinserción social, con tratamientos terapéuticos y educativos dirigidos a la atención de menores con antecedentes penales.

Fue en esas circunstancias en que se agravó el estado de Solá, por lo que se dispuso su inmediata derivación al Hospital de Urgencias, donde finalmente falleció a las 3 de ayer, luego de sufrir no menos de tres paros cardiorrespiratorios.

Para Carlos Solá, padre del joven fallecido, se trata de un homicidio debido a que el cuerpo de su hijo presentaba varios golpes.

“Esperaba cobrar la pensión para enviarle dinero pero no me dieron tiempo, ya que la policía me aviso a la madrugada que había muerto”, manifestó Sola.

Por otro agregó: “el médico que atendió a mi hijo en el Hospital Regional Pasteur no debió darle el alta, mi hijo no estaba bien, se había tragado una tapita”.

Cerró la nota diciendo: “mi hijo era un sinvergüenza pero no mató a nadie”.

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