13 de marzo de 2017

Con la baja de las tasas, Villa María subió la recaudación

 

En el primer trimestre, la recaudación del municipio registró un incremento del 38%.

Tras la reformulación de la base tributaria, 32.000 contribuyentes de la tasa de servicios a la propiedad recibieron un cedulón con reducción de hasta el 30 por ciento. La reforma encarada por la gestión que encabeza Martín Gill permitió, al 28 de febrero de este año, incrementar un 38 por ciento la recaudación respecto a la misma fecha de 2016.

Así lo anunciaron el intendente y la secretaria de Economía y Finanzas del municipio, Daniela Lucarelli, a los medios de prensa.

“Detrás de estos números, hay toda una gestión innovadora en materia económica en relación a otros niveles de la administración pública”, indicó el mandatario. En ese sentido, exhibió la comparación con los resultados fiscales nacionales, que resultaron deficitarios.

“Lo que torna sostenibles estos resultados es la mayor equidad en el tributo y la ampliación de la base tributaria”, evaluó Gill, y remarcó: “Una tasa más accesible y equitativa da como respuesta la voluntad de pago del vecino. Villa María tiene una enorme voluntad de pago y un compromiso de apoyo a la gestión”.

Entre las medidas de la reforma tributaria se destaca la reducción de las tasas al 88% de los contribuyentes en hasta un 30% con respecto a 201; la eliminación de adicionales que distorsionaban la tasa; la reducción del adicional en inmuebles residenciales y en el predio del Parque industrial, y la implementación de la Tarifa Social tanto en las tasas de Propiedad como de Industria y Comercio. También el hecho de duplicar el descuento por pago anual (que pasó del 5 al 10%).

El mandatario explicó además que el sistema tributario implica una “transferencia directa” al vecino en obras, educación, salud, inclusión. En tanto, la rebaja conlleva también una “transferencia indirecta porque intenta generar aportes al contribuyente en un contexto complejo”.

En el mismo sentido, Lucarelli aseguró que “lo que no quitemos del bolsillo de cada villamariense a través de las tasas, queda para el consumo y la reactivación de la economía local”.

Con la rebaja de las tasas, se buscó también proteger al comercio local y a las industrias que se radican y generan empleo y oportunidades para las familias de la ciudad. Además, se puso de relieve la tarifa social implementada, de 50 pesos mensuales para la tasa inmobiliaria y de 135 para comercios. Esta modificación, tal como indicó Gill, “no busca recaudar, sino mantener la conducta tributaria para el momento en que la situación del vecino mejore”.

El resultado de los dos primeros meses del año en curso consolida el de 2016, ya que este período cerró con un superávit de casi 15 millones de pesos, pese a que no se realizó tampoco ningún incremento tributario durante el ejercicio. En ese sentido, ambos funcionarios coincidieron en que la rebaja “real” supera los porcentajes señalados si se tiene en cuenta que el año 2016 cerró con una tasa de inflación superior al 40 por ciento.

Cabe señalar que durante ese ejercicio, el 92 por ciento de los ingresos fueron propios: 64 por ciento mediante las tasas, el 28 por ciento por la coparticipación que le corresponde legítimamente a la ciudad.

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